Don Dionisio, el hondureño de 83 años que venció el Covid-19 y al día siguiente regresó a trabajar

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Don Dionisio, el hondureño de 83 años que venció el Covid-19 y al día siguiente regresó a trabajar
-> Redaccion El Espectador Hn <-
29 de Julio del 2020

Un hondureño aguerrido que venció la batalla contra el Covid-19. Dionisio Ramírez de 83 años, es originario del municipio de Alubarén de Francisco Morazán.  Luego de estar casi un mes interno por Covid-19, al día siguiente de salir del hospital, volvió a sus labores cotidianas.Ramírez recorre las calles de Tegucigalpa con su carrito de helados, ya que dice que el trabajo para él es la fuerza que lo mantiene activo.

Ramírez agradece a Dios por la fortaleza que la da cada día para seguir ganándose su alimento diario “yo tuve la fuerza del Dios poderoso del cielo que ando ganándome el pan de cada día”, contó Ramírez.

"Estoy acostumbrado a trabajar"

"Estoy acostumbrado a trabajar"

Relató que se siente muy feliz y con mucha energía para seguir trabajando “me he sentido bien, feliz y con alegría porque ya venía para afuera y ahora me divierto cada poquito que gano algo, siempre me sirve porque estoy acostumbrado a trabajar”, expresó Ramírez.

Ramírez relató que desde que era un muchacho le ha gustado trabajar y que sus papás siempre le enseñaron ese valor “desde cuando estaba soltero ya mis papás me ponían a trabajar”, dijo Ramírez.

Aunque sus hijos siempre procuran su bienestar y le piden que no trabaje, Ramírez insistió que no está acostumbrado a estar sin hacer nada “mis hijos me ayudan, me dicen que no trabajen, pero no, yo no estoy para estar “tumbado” en cama entonces no yo me “tuyo”, yo soy activo para estar en la calle”, detalló Ramírez.

"Para mí no es correcto que la gente pida dinero"

"Para mí no es correcto que la gente pida dinero"

Ramírez sostuvo que no es correcto que la gente pida dinero en las calles “para mí no es correcto que la gente pida dinero en la calle porque pierde la vergüenza y se aprovechan, entonces, aunque sea jalen leña, para que no se acostumbre”, argumentó Ramírez.

Se siente afortunado y agradecido por las bendiciones de Dios “Dios me bendice”, asimismo, Ramírez contó que siempre que se siente enfermo va donde sus amigos doctores “Cuando me siento un poco enfermo voy donde un doctor y una doctora amigos míos y me dan la mano”.

Este noble hombre refleja la calidez que distingue a los hondureños que luchan cada día para salir adelante ante cualquier adversidad

Brenda Arguedas.