Merkel toma las riendas de la UE con la idea de no dejar a ningún país atrás


| MUNDO | 02 de Julio del 2020

Comparta esta Noticia


Merkel toma las riendas de la UE con la idea de no dejar a ningún país atrás

La canciller que ha liderado a Europa para atravesar una crisis económica, una de migración, un choque creciente con Rusia y una relación cada vez más compleja con Estados Unidos, ahora, justo cuando enfocaba ya hacia su salida del escenario político, se tiene que poner oficialmente a los mandos de la Unión Europa para afrontar la peor de las crisis, la que golpea tanto a las vidas humanas como a la economía. Ayer, el día en que Alemania asumió la presidencia rotatoria de la Unión Europea, Angela Merkel hizo un llamamiento para que “Europa vuelva a ser fuerte”, en la línea del lema que ha escogido para este semestre que, de forma bienintencionada, proclama “Todos juntos para relanzar a Europa”.

Recuperación de la pandemia que, ciertamente será, la tarea esencial del semestre. Ahí es donde realmente Merkel, la presidencia alemana y toda la Unión Europea se la juega, y la canciller sabe que será difícil. “Las posiciones todavía están alejadas”, reconoció ante el Bundestag, refiriéndose al plan de recuperación que los jefes de gobierno afrontarán en la cumbre del 17 de julio, la primera presencial en mucho tiempo. Durante la crisis de la zona euro y la de los refugiados, el gobierno alemán priorizó e impuso su propia agenda en la Unión Europea, trabajó para una Europa muy alemana, lo que permitió al país salir relativamente bien parado, pero que dejó a otros países miembros en situación muy precaria. Esta vez es distinto. Merkel ha sido de las primeras en entender que esta crisis es distinta, que golpea a todos pero con efectos muy asimétricos y que, además, no tiene culpables.

“En una situación extraordinaria, necesitamos soluciones especiales para que Europa pueda salir reforzada de esta situación extraordinaria”, dijo la canciller en lo que, de fondo, es un reconocimiento de que, en el mercado interior ganan todos, e incluso bastante más los ricos, y que el hundimiento de alguna economía perjudicaría también al conjunto. Ello explica cómo se llegó a la propuesta de Merkel y Macron de 500 mil millones de euros en transferencias, rompiendo un tabú en Alemania. Merkel podrá ahorab influir en las negociaciones no solo como canciller del país más importante, sino también desde la presidencia, aunque lo cierto sea que el papel estricto de las presidencias semestrales queda diluido en buena parte por la presidencia del Consejo Europeo. Pero es una razón más para que Berlín juegue para al beneficio de todos.