La madre no se toca: el acuerdo tácito que las mantiene a salvo en la sangrienta guerra narco de México


| MUNDO | 10 de Mayo del 2020

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La madre no se toca: el acuerdo tácito que las mantiene a salvo en la sangrienta guerra narco de México

El narcotráfico en México ya no respeta pocos códigos. Hace tiempo que los grupos hicieron a un lado esa máxima de que los hijos y las esposas eran intocables. Dentro de ese ambiente de barbarie de las pocas reglas que siguen vigentes es que a la madre del enemigo no se le toca.

Y es que dentro de toda la mística del narco mexicano, integrada por su forma de vestir, su música y una serie de símbolos religiosos, la figura de la madre significa protección y un capo sabe que hacerle algo a la madre de otro lo deja casi indefenso porque el rival le cobrara con la misma moneda.

Un ejemplo de lo anterior fue el ataque a la casa de Consuelo Loera, la mamá de "El Chapo Guzmán, por parte de un comando armado en junio de 2016. Le dispararon a la casa, destrozaron algunas cosas, pero a ella no le hicieron nada, incluso dejaron que se fuera.“Hay que perdonar m’hijo, porque si no, nosotros no vamos a ser perdonados” le ha dicho Consuelo Loera a su hijo, “El Chapo” Guzmán, según contó ella misma en una entrevista

“La figura de la madre representa el único de los valores del narco, es la última figura que sigue siendo intocable, porque en los pactos que había entre los cárteles ya hubo muchas cuarteaduras. Hace unos 20 años, no mataban a los niños y esposas. Ahora ya matan a niños y uno de los últimos espacios que todavía respetan es el de las madres”, manifestó en 2017 a Infobae México el periodista Javier Valdez, asesinado ese año.

Para los traficantes de drogas la figura de la madre “es especial” porque la mayoría viene de la pobreza y el primer sueño de cualquiera que empiece desde abajo es alcanzar sus ambiciones para sacar adelante a sus familias, principalmente, a sus madres. El respeto a la madre dentro del mundo criminal es una tradición exportada por las mafias italianas. El sentimiento es que a ellas se les “ha echado la culpa” de alguna forma, por ser quienes los educan, y quienes los ocultan a pesar de saber a qué se dedican.