Sandra Bullock versus "la maquinaria sexista de Hollywood"


| CINE | 08 de Septiembre del 2019

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Sandra Bullock versus "la maquinaria sexista de Hollywood"

Sandra Bullock (55) creció escuchando a su mamá decir: "No necesitás un hombre, ni casarte. Podés hacer de todo y valerte por vos misma". Alemana y cantante de ópera, ella fue quien le advirtió desde siempre aquello que la sociedad –e incluso Hollywood– le exigiría. "Gracias Helga B. por enseñarme a ejercitar el arte todos los días. Y por recordarme que no hay raza, religión, clase, color, ni orientación sexual que nos haga mejores que otros. Todos merecemos amor", aseguró la actriz desde el escenario del Kodak Theatre de Los Ángeles después de recibir su primer (y único) premio Oscar en 2010, por Un sueño posible.

Nacida en Virginia en los años '60, la chica que atravesaría el milenio convertida en "la novia de América" supo mucho de amores, pero también de desengaños. Y porque Hollywood –y "su maquinaria sexista", como suelen denunciar varias actrices– no perdona, Sandy siempre buscó no ser sindicada por la cantidad de hombres que pasaron por su vida, ni por haber "fallado" en su matrimonio con Jesse James, sino por sus logros personales. Férrea en valores y segura de sí misma, contó cuándo y cómo quiso quien entraba y quien salía de su vida. Muchas veces, con humor. Y otras tantas, con reparos.

Bullock nació en Virginia, Estados Unidos. Estudió arte dramático en la Universidad de Carolina del Este (Shutterstock)

Bullock nació en Virginia, Estados Unidos. Estudió arte dramático en la Universidad de Carolina del Este (Shutterstock)

Sandra estudió arte dramático en la Universidad de Carolina del Este y empezó su carrera en el off Broadway neoyorkino. Inteligente desde el minuto uno para generar sus propios proyectos y no depender del llamado de nadie –premisa de su madre–, en 1990 creó Fortis Film y desde entonces no dejó de facturar. A esta altura se estima que su patrimonio estimado es de 200 millones de dólares.

Después de alguna que otra película, la fama se apoderó de ella tras el estreno de Máxima velocidad. Aquel clásico de la década, con Keanu Reeves, la presentaba como Annie, una chica empoderada, al volante de un colectivo que no podía perder ritmo, ni el control.

Reeves y Bullock fueron vinculados sentimentalmente por la prensa

Reeves y Bullock fueron vinculados sentimentalmente por la prensa

"Me gusta pensar que soy la jefa y que las mujeres somos iguales a los hombres, pero no es común en Hollywood", lamentó en 2015. "Nos pasa todo el tiempo. En la alfombra roja nos preguntan por el vestido y el pelo, y a los hombres por su último trabajo", agregó y fue pionera, cuando movimientos como #MeToo todavía no existían.

Pero su feminismo no fue sólo discursivo. Sandra siempre apostó al amor con valentía, puso punto final cuando no aceptó la infidelidad y al ser madre soltera, lo gritó a los cuatro vientos. Aunque Hollywood –y la maquinaria sexista que la actriz denunció más de una vez– hayan querido presentarla siempre como "una novia frustrada". Por eso la artista siempre se refirió a sus historias de pasión, amistad e incluso dolor como instancias de la vida que la ayudaron a crecer.

La actriz en “Mientras dormías”, 1995 (Shutterstock)

La actriz en “Mientras dormías”, 1995 (Shutterstock)

Su primer amor conocido fue Tate Donovan, compañero en el set de Poción de amor No. 9. Salieron durante algún tiempo y se comprometieron, pero el final llegó después de tres años. Y con una reflexión posterior a la revista People: "Puse sus prioridades antes de las mías. Y eso no está bien". Entonces, en pleno raid mediático por Máxima velocidad, la vincularon a Troy Aikman, estrella de fútbol americano, para que Sandra apuntara: "No entraba en la categoría de una cita".

Es por ese motivo que no hay ni una foto que los retrate. Un año después la actriz presentó a Don Padilla, técnico en cine, en el estreno de La red en Los Ángeles. Se separaron al poco tiempo y no en los mejores términos.

Entonces llegó Matthew McConaughey, a quien conoció filmando Tiempo para matar. "No estamos juntos, pero cualquier mujer que quiera estar con él va a tener que pasar primero por mí", le contestó riendo Sandra a Oprah Winfrey en 1997 cuando la conductora le consultó por los rumores de flechazo. Y lo cierto es que jamás dio demasiadas precisiones sobre aquel noviazgo que pudo haber terminado alrededor de 1998, pero que tuvo varias segundas oportunidades. "Siempre vamos a estar cerca el uno del otro", aseguró la actriz. Y al día de hoy son muy buenos amigos. Tanto que suelen salir a comer con juntos, con Camila Alves, la mujer de McConaughey.

“A Time To Kill” conMcconaughey (Shutterstock)

“A Time To Kill” conMcconaughey (Shutterstock)

En 2010 Time incluyó a Bullock entre las 100 personas más influyentes del planeta (Shutterstock)

En 2010 Time incluyó a Bullock entre las 100 personas más influyentes del planeta (Shutterstock)

Después, el músico Bob Schneider llegó a la vida de Sandra y la compartió dos años. Justo antes de Ryan Gosling, que tiene dieciséis años menos que la actriz. Juntos protagonizaron un juego de atracción y ambigüedad, donde los chistes en público delataban que entre ellos había mucho más que una amistad.

Pero todo aquello parecía ser solo la antesala de lo que muchos creyeron sería "el gran amor de la vida de Bullock". En 2003 Sandra llevó a su ahijado de diez años a ver el reality de motos Monster Garage y se enamoró de Jesse James, el motoquero y personaje mediático que estaba al frente del espectáculo. Un año y medio después se casaron en un mega rancho al norte de Santa Bárbara, California, ante 300 invitados y sin prensa invitada.

Bullock a los 17 años (Foto: Especial Internet)

Bullock a los 17 años (Foto: Especial Internet)

Entonces Sandra se convirtió en la esposa de un hombre que era padre de tres hijos, producto de su relación con Janine Lindemulder, una estrella porno que estaba presa por evasión de impuestos. ¿Lo relevante? Jesse James Jr., Sunny y Chandler (que entonces tenían 10, 8 y un año, respectivamente) despertaron en Sandy un genuino deseo de ser madre. La actriz había cumplido los cuarenta y sabía bien qué era lo que quería.

COMO UN HURACÁN

El 7 de marzo de 2010 Sandra ganó su primer Oscar por Un sueño posible y desde el micrófono no sólo honró a su madre –que había muerto diez años antes–, sino que además se emocionó al ver llorar a su marido.

Sin embargo, una semana después, no sólo tuvo que suspender su presencia en la premiere de la película en Londres, sino que además se mudó de la casa que compartía con Jesse en California. Él le había sido infiel con una tatuadora que aprovechó el momento para ventilar intimidades y así contribuir con arruinarle su mejor momento profesional. No fue la única: aparecieron más amantes.

Sandra Bullock con Jesse James, con quien se casó en 2004 (Shutterstock)

Sandra Bullock con Jesse James, con quien se casó en 2004 (Shutterstock)